Las tecnologías inalámbricas de nueva generación piden paso

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En el panorama actual, las tecnologías inalámbricas se enfrentan a un reto común, ser capaces de soportar muchos más dispositivos conectados que nunca. El despliegue de 5G, Wifi 6 y Bluethooth 5 va a suponer un verdadero impacto en el mundo en el que vivimos.

Según Luis del Ser, Co-fundador de Movilok, empresa enfocada en el desarrollo de aplicaciones móviles “el acceso sin cables a Internet ha cambiado de forma radical nuestra forma de vida”. Las tecnologías de comunicaciones inalámbricas han cogido mucho protagonismo en el hogar, en comercios y en negocios. Podemos clasificarlas y distinguirlas en función de su ‘alcance’, es decir de la zona de cobertura que técnicamente pueden abarcar. De acuerdo con este criterio existen redes de muy corto alcance o personales (PAN) con alcance de hasta varios metros, redes de alcance medio o local (LAN) con alcance de hasta decenas de metros y redes de largo alcance (WAN) para todo lo demás que sea mucho más grande.

Fiabilidad y velocidad

Los ejemplos de cada una de ellas que más impacto están teniendo actualmente son: Bluetooth, WIFI y las redes móviles celulares. Desde su creación, las tres tecnologías han ido evolucionando con el tiempo y los cambios que cada una de ellas han ido experimentando han estado orientados a los dos mismos objetivos: aumentar la fiabilidad y velocidad y ser más eficientes en el consumo de energía.

Sin embargo, ahora, en el panorama actual, se enfrentan a un problema con el que antes no contaban. La evolución de otras tecnologías está haciendo posible que se eleve a gran escala el número de dispositivos que son capaces de capturar, procesar y transmitir información: dispositivos personales ‘wearables’, sensores en el hogar o en el entorno de las ciudades, dispositivos inteligentes, equipos de automatización en las industrias, etc.

Por ejemplo, Bluetooth está presente en los relojes inteligentes, en los auriculares, en los altavoces, en sensores del hogar, en el ratón de control del ordenador o el mando de la consola.  En el hogar también se utilizan muchos más dispositivos conectados a Internet mediante WiFi: televisores, altavoces, tabletas, consolas. Además de los móviles, también existe un gran número de equipamiento industrial con conectividad a la red móvil celular.

Según el directivo de Movilok “las tecnologías inalámbricas se enfrentan a un mismo reto común: ser capaces de soportar a muchos más dispositivos conectados que nunca”. La solución llega con la próxima generación de estas tecnologías de comunicación inalámbricas: Bluetooth5, WIFI 6 y 5G.

Todas ellas soportan densidades mucho mayores de dispositivos conectados y además consumirán mucha menos energía que las actuales. Cada una de las nuevas versiones de las tecnologías presenta características particulares:

La tecnología 5G tiene la capacidad de proporcionar velocidades de descarga de entre 1 a 10 Gbps, es decir equivalentes a las redes por cable. También tiene tiempos de retardo del orden de milisegundos, lo que permite control en tiempo real de objetos remotos que están conectados por esta tecnología. Las características técnicas de la tecnología 5G hacen que también sea posible aplicarla a escala muy pequeña, con lo que los operadores móviles esperan poder competir en el terreno en el que ahora lo hacen WiFi y Bluetooth.

WiFi 6 llega con una mejora tanto en la velocidad de transmisión como en la capacidad de transferencia de contenidos. Esto permitirá, por ejemplo, el consumo de contenidos de streaming de vídeo 8K en nuestros hogares. También es más eficiente, abarcando zonas de cobertura mayores y consumiendo mucha menor potencia.  Otro cambio importante es que mejora de forma sustancial el rendimiento en zonas densas y congestionadas. Esto posibilita el uso de muchos más dispositivos conectados en el hogar, en el trabajo o en eventos y ferias.

Bluetooth 5 llega aportando rangos de cobertura mayores y mayor capacidad de penetración por las paredes. La capacidad de transferencia también es mayor y además ahora es posible conectar entre sí muchos más dispositivos formando una red. Esto hace que sea adecuado para sistemas de sensores, de control domótico o de alarma que antes únicamente podían realizarse con wifi y otras tecnologías como zigbee.

Del Ser concluye comentando que “en pocos años, cuando todas estas tecnologías de conectividad a Internet estén completamente desplegadas, se estima que el número de dispositivos conectados a Internet pasará a ser 20 veces mayor que el actual”.