¿Cuales serán las tendencias tecnológicas en el ámbito digital en 2019?

Las tendencias tecnológicas en el ámbito digital estarán marcadas por la combinación de la inteligencia artificial, la analítica de datos y los objetos inteligentes en 2019, periodo en el que continuará la creciente aparición de objetos “dotados de sensores, capacidad de procesamiento, grados de autonomía y conectividad”, según la directora científica de Tecnologías Digitales del centro tecnológico Eurecat (miembro de Tecnio), María Eugenia Fuenmayor.

De acuerdo con su análisis, además de la evolución de los artefactos domésticos, vehículos o equipos industriales, “también se prevé el lanzamiento de nuevos o más refinados robots, wearables y sensores inteligentes”, en un contexto donde el aumento de objetos inteligentes irá de la mano del 5G y de su capacidad de potenciar el desarrollo del Internet de las Cosas (IoT), mediante su conectividad.

Como ya vislumbrábamos desde comienzos del 2017, el 5G está avanzando más rápido de lo esperado y hoy en día existen redes para pruebas de nuevas aplicaciones adaptadas al nuevo volumen de datos, rapidez y baja latencia que ofrece la tecnología”, remarca Fuenmayor, quien pone de relieve que, con la salida en 2018 del estándar para el 5G standalone, ya es posible fabricar productos preparados para el 5G.

Uno de los sectores en los que se notará especialmente la incorporación de objetos inteligentes y del Internet de las Cosas es el de la fabricación industrial, que seguirá volviéndose más automatizada, conectada e inteligente, “no solo para reducir costes, sino también para satisfacer la presión ejercida por la creciente demanda de XaaS por parte de los consumidores”, apunta la investigadora.

En este escenario, hay dos tecnologías que tendrán una participación clave en esta transformación de la industria de la fabricación. Se trata de los gemelos digitales (digital twins), que harán posible probar nuevos productos y procesos remotamente a bajo coste, y la fabricación aditiva (3D printing), que permitirá la personalización de productos.

Otro sector que seguirá altamente influenciado por el crecimiento de objetos inteligentes y el Internet de las Cosas será el de la salud, mediante wearables que miden valores fisiológicos y posturas, la analítica de datos, la inteligencia artificial y la visión por computador, de forma que “cada vez veremos más y mejores dispositivos médicos y aplicaciones para diagnosticar pacientes, para monitorizarlos y para telemedicina”, subraya Fuenmayor.

Por otro lado, el 5G y los avances de la tecnología en interfaces interactivas como la realidad virtual y aumentada y las interfaces hápticas, en este caso aún con mucho camino por recorrer para llevar a mercado, promocionarán el desarrollo de aplicaciones para operaciones en remoto así como para formación (elearning) en medicina.

Asimismo, la ciberseguridad y la privacidad de los datos “continuarán teniendo un rol fundamental en esta era de gran conectividad”, pero además, con la amenaza que representa la aparición de ordenadores cuánticos capaces de atacar los algoritmos de clave pública, “se seguirá trabajando en nuevos algoritmos de criptografía postcuántica que puedan resistir estos ataques”, añade Fuenmayor.

Por último, el enorme crecimiento del volumen de datos que circula por la red y el gran aumento de aplicaciones basadas en ellos para el apoyo en la toma de decisiones, prosigue, “hace indispensable el desarrollo de métodos y algoritmos que sean capaces de auditar, tanto datos como algoritmos y garantizar la calidad, confiabilidad y ética de los datos”.

Mientras que la verificación de la calidad de los datos se ha estado abordando desde casi el comienzo de la era del Big Data, el auge de noticias falsas en las redes sociales y la identificación de sesgo en los resultados de los recomendadores automáticos han ido captando cada vez más interés debido a los efectos que causan a nivel de personas, de empresas y en la sociedad, por lo que “creemos que en el 2019 aparecerán soluciones tecnológicas capaces de identificar ambas situaciones,  controlarlas y minimizar el impacto que puedan causar”, concluye.