Cátedra PIC-UPV, la fábrica de talento de la fotónica integrada

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“El programa de Cátedras del PERTE Chip nos permitirá capacitar profesionalmente junto con las empresas a sus futuros empleados, una simbiosis necesaria en este sector”. De esta forma ha resumido Pascual Muñoz, uno de los directores de Cátedra PIC-UPV, la razón de ser de un máster orientado a cubrir las necesidades de un ecosistema profesional en el que “el talento es muy escaso”y la oferta global es muy atractiva y competitiva. Además de dar respuesta a esta necesidad, se trata de un proyecto que nace en el momento en el que el Gobierno de España ha implementado un programa donde la fotónica integrada es un activo estratégico, el PERTE Chip de microelectrónica y semiconductores, cuyo objetivo precisamente es impulsar todo este ecosistema.

Desde una perspectiva general, la fotónica integrada se refiere al conjunto de tecnologías de semiconductores que utilizan la luzpara aplicaciones en sectores muy diversos comotelecomunicaciones, automoción, electrónica de consumo, inteligencia artificial, centros de datos, biosensores, internet de las cosas, defensa, espacio y finanzas. En un futuro cercano, esta tecnología decircuitos fotónicos seráclave en la reducción de accidentes de tráfico, facilitando la conducción autónoma, así como enla detección rápida de enfermedades e infecciones.

Concretamente, la Cátedra PIC-UPV se centra en el desarrollo de actividades de educación, formación e investigación sobre tecnologías de integración fotónica, circuitos fotónicos integrados (en inglés, PICs) y sus aplicaciones. Todo esto a través de un programa de formación en el que 40 personasse van a capacitar en el Máster en Fotónica Integrada, título propio UPV, en el que tienen asegurada una estancia en empresa. Además, el programa incorpora formación transversal en aspectos de negocios y emprendedurismo, siguiendo la estela de los directores de la cátedra, que fundaron las empresas (spin-off UPV) VLC Photonics y iPronics. En paralelo, se ha desplegado un programa de investigación dirigida en el que participarán 20 personas de distintos perfiles durante 3 años. Unos puestos de trabajo (doctorandos, doctores y técnicos) que ya han sido publicados y queestán ideados para que se prolonguen tras la cátedra de forma fija.

Perfiles que las empresas no son capaces de encontrar

“La continuación natural de todas estas personas tras esta cátedra es que conecten con las empresas participantes y del sector, y que continúen su carrera profesional en fotónica integrada”, ha recalcado José Capmany, director de la Cátedra PIC-UPV. Y es que, además de la Universitat Politècnica de València, que alberga la cátedra, hay cinco empresas participantes: VLC Photonics, iPronics Programmable Photonics, SPARC Foundry, Ommatidia Lidar y CalSens. Se trata de entidades líderes en su sector a nivel internacional ubicadas en diferentes ciudades españolas. A nivel global, el proyecto Cátedra PIC-UPV desplegará 4.25 millones de euros de fondos públicos del PERTE Chip, junto con 750.000 euros de aportación privada por parte de las empresas participantes, en 3 años.

El diseño o fabricación de microlentes para encapsulación de chips, la nanoimpresión 3D para encapsulado y test, o el desarrollo de arquitecturas hardware y software programables para procesadores fotónicos son algunas de las áreas técnicas clave que se abordarán durante el programa de investigación de la cátedra. Además, la propia organización de la cátedra prevé que se vayan incorporando más empresas de forma progresiva y tras la finalización del proyecto. Respecto a tiempos, las actividades de la cátedra se iniciaron en el mes de marzo y se prolongarán durante tres años.

“En los últimos meses, las empresas de este sector tienen entre 5 y 10 posiciones abiertas, por lo que no solo se trata de apostar por el talento futuro, sino que la Cátedra PIC-UPV va de cubrir una necesidad actual”, ha destacado Pascual Muñoz. Además de utilizar como ejemplo el clásico modelo de atracción de talento que caracteriza a las escuelas de negocio, los propios directores de la cátedra ya hablan de escalabilidad como objetivo: “desde un primer momento, la idea fue construir las bases de un programa formativo con vocación de permanencia, más allá de los tres años del proyecto financiado actual por el PERTE Chip y las empresas. La Cátedra PIC-UPV apunta a ser sostenible y convertirse en una herramienta para dar respuesta a la demanda profesional a través del talento”, ha concluido José Capmany, que también destaca el apoyo a la creación de startups como objetivo de una cátedra que nace para crecer de la mano de la industria.

 

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