Aumenta el interés de las empresas por invertir en robótica colaborativa

El centro tecnológico Eurecat lidera el proyecto europeo Sharework, que llevará al mercado un nuevo sistema inteligente integrado por diferentes módulos de software, con el propósito de impulsar el trabajo conjunto entre operarios y robots sin necesidad de barreras físicas de protección, incrementado la productividad de los procesos y mejorando la ergonomía de los puestos de trabajo dónde se implante.

En concreto, Sharework, que significa Safe and effective HumAn-Robot coopEration toWards a better cOmpetiveness on cuRrent automation lacK manufacturing processes, establecerá un sistema modular pensado para adecuar la robótica colaborativa a cada proceso industrial y a los propios trabajadores, y que además permitirá también la adaptación de los robots existentes en cada planta para una cooperación más efectiva con los humanos.

Sharework está financiado íntegramente por la Comisión Europea y se llevará a cabo en España, Italia, Luxemburgo, Francia, Alemania y Grecia, con el propósito de que las industrias puedan contar con “un sistema de inteligencia artificial destinado a la mejora de la eficiencia de los procesos de fabricación, garantizando al mismo tiempo la seguridad del trabajador”, remarca el coordinador del proyecto, Jesús Pablo González.

El objetivo, según explica el coordinador técnico de Sharework, Daniel Martín, de la Unidad de Robótica y Automatización de Eurecat, es desarrollar un sistema de robótica colaborativa “capaz de entender el entorno y las acciones humanas a través de conocimiento y de sensores y predicciones de estados de futuro y con la habilidad de hacer que el robot actúe de acuerdo a ello”.

Está prevista además la transferencia de las soluciones Sharework a otros entornos industriales relevantes, a través del desarrollo de un sistema adaptable a diferentes procesos industriales de montaje y de producción.

Se calcula que actualmente en el mundo hay 2 millones de robots, especialmente en la industria de la automoción, donde la Unión Europea es uno de los líderes mundiales.

Aunque los robots colaborativos representan únicamente 5.000 unidades, la reducción de su precio y el auge de la Industria 4.0 han aumentado las inversiones en automatización y han comportado un mayor interés por parte de las empresas en invertir en cobots, cuya valoración en el mercado se espera que llegue a los 3,7 billones de euros en 2023, dada la alta tasa de retorno de la inversión.

El desarrollo del sistema también contempla el estudio continuo de los factores humanos, con el objetivo de adaptar y mejorar la percepción por parte del usuario.

Implantación en cuatro tipos de escenarios industriales reales

En este escenario de crecimiento de la robótica colaborativa, Sharework comenzará con la aplicación de la colaboración hombre-robot en cuatro tipos de escenarios industriales reales en los sectores de la automoción, el ferrocarril, el metal y la fabricación de bienes de equipo.

Para ello, desarrollará un software modular basado en la colaboración hombre-robot, con capacidad de adaptarse de forma flexible y eficiente a las tareas requeridas, gracias a la percepción del entorno del robot mediante múltiples sensores, el procesamiento inteligente de los datos, la realidad aumentada y tecnología de reconocimiento de gestos y del habla. También se llevará a cabo una continua evaluación de la ergonomía de la ejecución de las tareas y se proveerá al trabajador de sugerencias de corrección postural.

Fases del proyecto

En una primera fase, el proyecto analizará el entorno de trabajo, así como las necesidades del trabajador. A continuación, se desarrollará la tecnología necesaria para dar respuesta al nuevo paradigma de producción a través de la aplicación de la colaboración hombre-robot, de una forma sistemática y efectiva. Posteriormente, la tecnología desarrollada se evaluará, validará e integrará en el entorno industrial.

Esta nueva metodología de trabajo se inscribe en el marco de la denominada Industria 4.0, una de cuyas innovaciones implica que hombre y robot se sitúen en la misma zona de trabajo y colaboren combinando las capacidades de ambos. Para que sea posible, es necesario que el robot sea capaz de adaptar una serie de variables, como velocidad y fuerza, de un modo flexible para garantizar la seguridad del trabajador, además de participar de un modo eficaz en el proceso industrial.

El proyecto, que empezó en noviembre de 2018 y finalizará el 31 de octubre de 2022, cuenta con un presupuesto de 7,3 millones de euros y se enmarca en la línea “Transformando la Industria Europea” de la convocatoria Horizonte 2020, que tiene como fin la implementación de tecnologías innovadoras de inteligencia artificial para posibilitar la colaboración efectiva de robots con trabajadores.

Sharework se lleva a cabo dentro de un consorcio formado por 15 socios de 6 países distintos (Alemania, España, Francia, Grecia, Italia, Luxemburgo) que engloba 6 instituciones de investigación (Eurecat, LMS, FRAUNHOFER, CNR, TUDA, RWTH); 8 socios industriales, de los cuales 3 son pymes (STRANE-Francia, STAM-Italia, GOIZPER-España) y 5, grandes empresas (ASLTOM-España, CEMBRE-Italia, NISSAN- España, INTRASOFT-Luxemburgo, MCM-Italia), además de un organismo de normalización (UNE-España).